viernes, 10 de septiembre de 2010

POEMAS DE NICOLAS GUILLEN

                                             Biografia de Nicolas Guillen


 Nicolás Cristóbal Guillén Batista nació el 10 de julio de 1902, en Camagüey, capital de la provincia cubana del mismo nombre, hijo del periodista Nicolás Guillén Urra y de su esposa Argelia Batista Arrieta, ambos mulatos.


En Camagüey recibió la educación primaria de la época, profundamente marcada por el catolicismo.A los 15 años pierde a su padre, asesinado por soldados del régimen conservador durante las contiendas de la guerra civil de 1917, y ello significó la ruina económica de la familia.

A los 16 años aprendió el oficio de tipógrafo y consiguió trabajo como tal en el periódico El Nacional. Terminó sus estudios de bachillerato alrededor de 1919 y comenzó a publicar sus versos en 1920 en la revista local "Camagüey Gráfico". Colaboró con revistas como Camagüey Gráfico, en su ciudad natal, y en Orto, de Manzanillo. En 1922 conformó un volumen de poesía, "Cerebro y corazón", marcado por la estética del modernismo, pero no llegó a publicarlo en ese momento, sólo se conocieron cuando, cerca de 50 años más tarde aparecieron sus Obras completas.Esta temprana actividad literaria le permitió ser incluido en la compilación "Poetas jóvenes de Cuba", que realizó el director de Castalia, Paulino G. Báez en 1923.
En 1983 recibió el Premio Nacional de Literatura de Cuba. La muerte, después de una larga enfermedad, lo encontró el 17 de julio de 1989.


                                               Poemas de Nicolas Guillen
                                                 No sé por qué piensas tú


 
No sé por qué piensas tú,

soldado, que te odio yo,

si somos la misma cosa

yo,

tú.



Tú eres pobre, lo soy yo;

soy de abajo, lo eres tú;

¿de dónde has sacado tú,

soldado, que te odio yo?



Me duele que a veces tú

te olvides de quién soy yo;

caramba, si yo soy tú,

lo mismo que tú eres yo.


Pero no por eso yo
he de malquererte, tú;

si somos la misma cosa,

yo,

tú,

no sé por qué piensas tú,

soldado, que te odio yo.



Ya nos veremos yo y tú,

juntos en la misma calle,

hombro con hombro, tú y yo,

sin odios ni yo ni tú,

pero sabiendo tú y yo,
a dónde vamos yo y tú Y

¡ no sé por qué piensas tú,

soldado, que te odio yo


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